La aportación económica de los socios mantiene vivas varias asociaciones

En casos como el de Cruz Roja, con la crisis, se ha registrado un aumento de personas que colaboran económicamente

En época de recortes, la colaboración ciudadana es tan importante que puede llegar a ser, incluso, imprescindible. Es lo que sucede en la actualidad en algunas asociaciones y oenegés a nivel nacional que cuentan con sede en Mérida. La presencia y la ayuda económica de sus socios es lo que, en parte, las financian y las mantienen vivas cuando las administraciones retiran o recortan de forma considerables las ayudas.

Es el caso de AFAM. La Asociación de Familiares de Enfermos de Alzheimer, está sufriendo, como la mayoría de ellas, recortes de subvenciones por parte de las administraciones y sus socios luchan por mantener en activos sus servicios.

Así lo confirma su presidente en la capital autonómica. Juan José Trocolí define AFAM como una asociación sin ánimo de lucro que, entre sus ayudas, cuenta con la aportación de los socios. Una ayuda que se paga en cuotas anuales de 30 euros.

Aún superando el centenar de socios, Trocolí asegura que no se cubren los gastos que se generan en la asociación y que llegan para poco, aunque también reconoce que sin este dinero sería más complicado abonar las facturas de teléfono y las que se generan en la oficina.

«Hasta ahora, cualquier tipo de atención a los usuarios y puesta en marcha de proyectos estaban cubiertas por los fondos de obras sociales. Ahora, con los recortes, estos fondos han descendido de forma brutal y no se tienen proyectos porque no se cuenta apenas con ayudas nacionales. Los recortes son tremendos y las necesidades cada vez mayores».

Añade además que en la actualidad, para algunos proyectos o no les dan nada o no les aportan lo que realmente necesitan. «De hecho, el pasado año nos llegó alrededor de un 30% de los fondos que habíamos solicitado para nuestros proyectos», confirma Trocolí, apuntando también que, haciendo un cálculo, las aportaciones han bajado en los últimos tres años entre un 50 y un 60%.

Cruz Roja ahora mismo es el vivo ejemplo de que, sin los socios, es más que probable que esta organización no existiera.

Así lo asegura su responsable de comunicación en Extremadura. Jesús López Santana los define como «piezas fundamentales» de la organización, sin los cuales no se podrían realizar las labores que se hacen desde la misma. «Con sus aportaciones económicas contribuyen al sostenimiento de la entidad, garantizando además parte de la independencia económica de la misma. Cruz Roja no tendría razón de ser sin sus socios».

López Santana además apunta que, por ejemplo, la aportación que hace un socio en una ciudad revierte directamente en la asamblea local que tiene Cruz Roja en dicha localidad.

Esta entidad se financia por la cuota de los socios, sorteos como el del Oro, las prestaciones de servicios y las subvenciones de las administraciones públicas.

Los socios pagan una cuota periódica que puede ser trimestral, semestral o anual y que asciende a 36 euros como mínimo. El que quiera aportar algo más, puede hacerlo.

En la actualidad, la organización tiene en Extremadura 22.300 socios, de los cuales 1.100 son de Mérida. Una cifra que difiere bastante de la que, por ejemplo, se registraba en abril de 2012, cuando los socios a nivel regional eran 20.000 y sólo en Mérida había 633.

Sube el número con la crisis

De hecho, López Santana afirma que, aunque pudiera parecer lo contrario, con el tema de la crisis, el número de socios ha ascendido en torno al 18% en el último año.

En la actualidad, hay en marcha una campaña que se llama ‘Menos mal que estás ahí’ y que lo que intenta no es la captación en sí, sino poner en valor el papel de los socios.

Por su parte, AFAL, Ayuda a Familias Afectadas de Leucemias, cuenta en la actualidad en Mérida con 423 socios, número que se está manteniendo en el tiempo. La asociación, a nivel nacional, tiene 2.316 socios.

Virginia Broncano, psicóloga de la sede de Mérida, asegura que el número de socios es muy importante a la hora de pedir subvenciones a las administraciones y tiene mucho peso e importancia a la hora de concederlas.

Una de las peculiaridades de esta asociación es que presta sus servicios tanto a socios como a no socios y disponen de viviendas en alquiler que pueden ser utilizadas en los puntos de derivación de cada paciente. AFAL es a nivel nacional.

Broncano afirma que los socios, además de aportar 6 euros trimestrales, tienen una función de concienciación social y son los que comparten los proyectos y actividades con el resto de la sociedad.

Una labor que, sin ellos, no sería posible.

Fuente: hoy.es

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